El índice sintético de ASUFIN, que mide las condiciones de accesibilidad en el mercado de la vivienda, avanza al 101,7 en el primer trimestre, lastrado por el precio de la vivienda
El precio de la vivienda sigue siendo el principal factor de tensión del mercado, según el Índice sintético de Vivienda de ASUFIN, que analiza las condiciones de accesibilidad en el mercado de la vivienda y que alcanzó en el primer trimestre del año un avance de 0,3 puntos, con relación al cierre de 2025, para situarse en los 101,7 puntos. Esto significa que la tensión del mercado residencial sigue aumentando, aunque de forma moderada, y que se sitúa por encima del nivel base debido, sobre todo, al fuerte encarecimiento de la vivienda.
El Índice pone de manifiesto que las mejoras en accesibilidad derivadas de salarios más altos y cuotas hipotecarias más bajas no están siendo suficientes para compensar la subida de los precios de la vivienda y del importe medio de las hipotecas, que siguen siendo los principales motores de la presión inmobiliaria. Asimismo, confirma que el mercado residencial sigue tensionándose: la mejora de las hipotecas no logra compensar una escalada de precios que mantiene el acceso a la vivienda cada vez más difícil.
En el primer trimestre de 2026, el Índice de Precios de Vivienda (IPV), uno de los principales componentes del Índice ASUFIN, aumentó un 3,5% trimestral y un 12,9% interanual, prácticamente a la par que en el anterior trimestre (por décimas de diferencia al alza), la mayor subida anual desde 2007. Además, el crecimiento acumulado desde el segundo trimestre de 2025 alcanza el 8,4%, muy por encima del avance de los salarios.
La mejora de las condiciones hipotecarias no compensa el encarecimiento de la vivienda. Aunque la cuota media hipotecaria ha bajado hasta 789,93 euros mensuales y el esfuerzo financiero medio se ha reducido del 35,5% al 33,1% del salario, el importe medio de las hipotecas sigue creciendo y alcanza los 174.132 euros, un 10,1% más que hace un año. Esto dificulta especialmente el acceso de los jóvenes, que necesitan mayores ahorros para afrontar la entrada y los gastos asociados a la compra.
La oferta mejora, pero sigue siendo insuficiente para absorber la demanda. Los visados de obra nueva crecieron un 9,3% en los dos primeros meses de 2026 y la vivienda nueva ya representa el 21,3% de las transacciones, frente al 11,9% de diciembre de 2025. Sin embargo, estimamos que, manteniendo el ritmo actual, se construirán unas 150.000 viviendas al año, todavía por debajo de las necesidades del mercado, situadas entre 180.000 y 250.000 viviendas anuales.
Finalmente, la demanda extranjera continúa ejerciendo presión sobre el acceso a la vivienda, especialmente en las zonas más tensionadas. En el primer trimestre de 2026, las compras realizadas por extranjeros representaron el 13,87% del total de las compraventas, manteniéndose en niveles históricamente elevados.
En territorios como Islas Baleares (28,4%), Comunidad Valenciana (28,1%) y Canarias (22,7%), más de una de cada cinco viviendas vendidas fue adquirida por compradores internacionales, lo que añade competencia a una oferta ya insuficiente y contribuye a sostener la presión sobre los precios. Además, Madrid registró uno de los mayores aumentos de demanda extranjera, una tendencia que podría extender la tensión a mercados tradicionalmente menos expuestos.



