El 90% de los pequeños paquetes importados en la Unión Europea (UE) procede de China, lo que convierte a este país en el principal afectado indirecto de la medida.
A partir de este 1 de julio entra en vigor una nueva tasa fija de 3 euros para determinados envíos internacionales de menos de 150 euros, una medida que afectará especialmente a grandes plataformas como Shein, Temu o Aliexpress.
Hasta ahora, los envíos de bajo valor estaban exentos de aranceles en la Unión Europea (UE) con el fin de evitar que el coste administrativo de gestionar pequeños paquetes superara el propio valor del producto.
Sin embargo, el crecimiento del comercio electrónico (ecommerce) ha convertido esta excepción en una puerta de entrada masiva de millones de paquetes al año de bajo valor. Según los datos comunitarios, en 2024 se gestionaron alrededor de 4.600 millones de este tipo de envíos en la UE.
Así funciona la nueva tasa de 3 euros
A partir de su entrada en vigor, los envíos de menos de 150 euros estarán sujetos a un pago fijo de 3 euros por cada categoría de producto incluida en el paquete, no por envío completo.
Esto significa que el cálculo ya no depende del número de paquetes, sino de la naturaleza de los artículos. Un pedido con productos de distintas categorías puede acumular varios recargos.
Por ejemplo, una compra que incluya ropa y accesorios no tendrá un único coste añadido, sino un importe multiplicado según los tipos de artículos presentes.
¿Quién asume el coste?
Uno de los puntos más relevantes de la reforma es quién debe asumir este nuevo cargo.
La Unión Europea establece que quien debe pagar esta tasa es el vendedor, por lo que el consumidor no debería ver reflejado este coste en el precio final del producto.
Una medida temporal que tendrá una segunda fase
Esta tasa de 3 euros no es definitiva. Está previsto que se mantenga hasta el 1 de julio de 2028, momento en el que será sustituida por un sistema arancelario más tradicional, sin el actual umbral de 150 euros.
Asimismo, a la tasa de tres euros se sumará a partir del otoño una nueva «tasa de gestión» para todos los paquetes pedidos a países fuera de la UE y que lleguen directamente al consumidor. Su cuantía aún tiene que ser decidida por la Comisión Europea, que había sugerido inicialmente fijarla en 2 euros.
Esta reforma forma parte de un proceso más amplio de modernización aduanera, que incluirá nuevas tasas de gestión y un sistema digital unificado para el control de importaciones en toda la Unión.



