El euro digital se encuentra en una fase decisiva de negociaciones (trílogos) en Europa, y del resultado depende la aceptación final de la divisa europea digital por parte de la ciudadanía
Desde la Federación de Consumidores y Usuarios, CECU, y la Asociación de Usuarios Financieros, ASUFIN, en una acción conjunta por parte de la asociación de consumidores europea, BEUC, hemos trasladado nuestras preocupaciones al vicepresidente primero y ministro económico, Carlos Cuerpo, al ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, y al gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá.
De acuerdo con las propuestas actuales, el Euro digital ofrecería un nivel inferior de protección al consumidor cuando se produzca un error o problema con un pago, en comparación con otras soluciones de pago.
Según el enfoque general del Consejo, actualmente, las personas consumidoras asumirían la mayor parte de las pérdidas en caso de fraude o problemas frente a terceros (compras online), ya que no habría un mecanismo de reembolso, como pasa en los sistemas de tarjetas de pago internacionales o en los sistemas de protección al comprador de las iniciativas privadas europeas de pago.
Según el informe más reciente sobre fraude de la EBA y el BCE, las personas consumidoras están asumiendo el 85% de las pérdidas totales por fraude en caso de transferencias de pago, frente al 38% en caso de pagos con tarjeta. En el caso del Euro digital, serían de aplicación las mismas normas de responsabilidad que recoge la Directiva de Servicios de Pago 2/Reglamento de Servicios de Pago que se aplican a las transferencias, lo que dejaría fuera del ámbito de su mecanismo de resolución de conflictos, las disputas comerciales frente a terceros en caso de bienes defectuosos, bienes que nunca fueron entregados o fraudes.
En nuestra opinión, el nivel de reembolso en caso de fraude y disputas comerciales frente a terceros tendrá un impacto directo en la adopción del euro digital por parte
de los consumidores: la encuesta de BEUC 2025, nos muestra que la máxima prioridad para los consumidores respecto de un nuevo método de pago digital es la seguridad y la fiabilidad. Además, más del 80% respondió que les preocupa no recibir el reembolso si un bien o servicio no se entrega o si pueden ser víctimas de fraude.
La ausencia de un mecanismo de reembolso en estos casos, probablemente cause un daño reputacional al proyecto del Euro digital, poniendo en duda su capacidad para competir con los sistemas internacionales de tarjetas de pago y, por tanto, funcionar como una solución soberana europea ampliamente utilizada para pagos transfronterizos.
Por ello, instamos a los negociadores a seguir el mandato del Parlamento Europeo sobre el Artículo 27 del Reglamento del Euro Digital, que prevé un mecanismo de reembolso a un nivel similar al de los sistema internacionales de tarjetas de pago, incluyendo protección frente al fraude y disputas comerciales frente a terceros



