Las cookies son ficheros de datos que una página web envía a nuestro dispositivo cuando la visitamos, se encargan de almacenar distintos tipos de datos sobre la búsqueda. Sin embargo, estos datos se están utilizando para vulnerar el derecho de privacidad de los usuarios, ya que estos ficheros además registran determinados aspectos de los hábitos de navegación. Esta información favorece la individualización de la publicidad determinadas en los navegadores lo que también se conoce como algoritmo.
Pero no estamos totalmente desprotegidos, sino que existe la Ley 34/2002. Esta ley permite a los sitios webs utilizar las cookies, siempre y cuando haya habido un consentimiento tras una previa información clara y completa sobre sus fines, es decir, que cumpla con el requisito de transparencia.
Como usuarios, tenemos también derecho a que la información sea de fácil acceso, sin necesidad de que debamos buscarla, sino que debe ser evidente dónde y cómo se puede acceder a ella. Respecto al consentimiento es necesario pulsar el botón de aceptar para dar consentmiento. La omisión de esta acción no se considera un consentimiento tácito.
Existes distintos tipos de cookies cada una destinada a una finalidad. Las más usadas son las de preferencia que permiten memorizar las características de personalización de la web con las que el usuario accedió (el idioma) o las de publicidad comportamental que desarrollan un perfil basado en tus búsquedas para mostrarte publicaciones similares.

Nuevo abuso de la low cost Volotea: la modificación unilateral de contratos tras la compra es ilegal
El supuesto “compromiso de viaje justo” podría suponer un nuevo abuso a los consumidores por parte de la low cost

Los productos que añaden la etiqueta ‘freidora de aire’ son un 40% más caros que otros con el mismo uso
Tres productos indicados para ‘freír con aire’, como las patatas fritas congeladas, los ‘nuggets’ y otros rebozados, así como las croquetas, elevan su precio un 50%, 37% y 40%

Rescatamos 100.000€ para nuestro socio porque las plazas de garaje que compró a la promotora «no son aptas» para aparcar
El perito del caso determinó que ni con un vehículo pequeño se podía acceder a las plazas de parking, que no se ajustaban a la realidad registral de la escritura

