Se trata de un comportamiento poco ético por parte de los fabricantes, pero es tan recurrente que la hemos asumido como normal
Las principales causas de la obsolescencia programada son el fallo de algún componente de forma repentina, la ausencia de repuestos por estar descatalogados o que dejen de ser compatibles con otros dispositivos, sistemas operativos o última actualización. Y el problema es que este comportamiento poco ético por parte de los fabricantes, es cada vez más frecuente y está más normalizado.
Cada vez que algún dispositivo nos deja de funcionar sin cuestionarnos el por qué compramos otro nuevo, esto supone un gasto de dinero innecesario que afecta directamente a nuestra economía doméstica. Y no sólo esto, sino que ayudamos a contaminar el planeta.
Las formas de combatirla es crear una regulación a nivel europeo, utilizar los productos con sellos que garanticen la ausencia de la obsolescencia programada, como el ejemplo español ISSOP (Innovación Sostenible Sin Obsolescencia Programada) y exigiendo a los fabricantes que aumenten las garantías.

Los consumidores exigimos la aprobación de la Autoridad bancaria, un frente único y gratuito de protección financiera
Reclamamos la aprobación de la Autoridad Independiente de Defensa del Cliente Financiero, un organismo gratuito que unifique la protección frente a bancos y otros servicios financieros.

Memoria de reclamaciones: inadmisible que el Banco de España se ponga ‘de perfil’ en el fraude financiero
El año pasado, el BdE registró 9.179 casos de fraude, una media de 25 al día, un 18,5% más que en 2024.

La multa de la CNMC a Endesa por ‘engañar’ en la comercialización del suministro llega tarde
ASUFIN puso este tema de manifiesto ante el regulador del mercado hace 10 años en una denuncia realizada de manera conjunta con UCE-Asturias

