Las principales causas de la obsolescencia programada son el fallo de algún componente de forma repentina, la ausencia de repuestos por estar descatalogados o que dejen de ser compatibles con otros dispositivos, sistemas operativos o última actualización. Y el problema es que este comportamiento poco ético por parte de los fabricantes, es cada vez más frecuente y está más normalizado.
Cada vez que algún dispositivo nos deja de funcionar sin cuestionarnos el por qué compramos otro nuevo, esto supone un gasto de dinero innecesario que afecta directamente a nuestra economía doméstica. Y no sólo esto, sino que ayudamos a contaminar el planeta.
Las formas de combatirla es crear una regulación a nivel europeo, utilizar los productos con sellos que garanticen la ausencia de la obsolescencia programada, como el ejemplo español ISSOP (Innovación Sostenible Sin Obsolescencia Programada) y exigiendo a los fabricantes que aumenten las garantías.

Barómetro ASUFIN de hipotecas: frenazo de la inversión en vivienda por los altos precios
La escalada de precios en un mercado cada vez más inaccesible resta protagonismo a la compra especulativa, que cae del 56% del año pasado al 21%, este año, ante unas expectativas de rentabilidad más ajustadas

El Supremo abre la puerta a recuperar los intereses de los préstamos promotor subrogados
El Alto Tribunal ha establecido que si el banco no informó al comprador, la hipoteca puede quedar sin intereses

Alcance de nuestra victoria contra Carrefour Pass: todos los afectados recuperarán su dinero sin demandar
Este fallo abre la puerta a reclamar el resto de las tarjetas revolving cuyas condiciones sean similares a este caso

