Cuidado con todas estas plataformas de crowdfunding colectivo, ya que tienen un riesgo muy alto de pérdida de la inversión
Saltó a la actualidad hace una década porque suponía algo muy novedoso: una plataforma que ponía en contacto proyectos de inversión inmobiliaria con potenciales inversores interesados en dinamizar este apetitoso mercado.
Desde entonces, Hoursers ha acumulado multitud de problemas, afectados deseosos de demandar, un reguero de víctimas que ha perdido su dinero, y un concurso de acreedores que les llevó a un cambio de marca. Aquí disipamos algunas de las principales dudas que persisten en torno a esta plataforma y todos los problemas que ha generado.
¿En qué consistía el negocio de Housers? ¿Existen más opciones de ese tipo?
El negocio ofrecía la posibilidad de invertir en el inmobiliario desde 50 euros. En un primer momento, comprando trozos de pisos para alquilar/vender, y luego prestando dinero directamente a promotores a cambio de rentabilidades altas (que rondaban del 6% al 10%).
Y sí, existen más opciones. Todo el sector del crowdfunding y crowdlending inmobiliario funciona igual.
Cuidado, porque el hecho de que estén reguladas (por CNMV o la UE) no significa que estén garantizadas: si quiebra el promotor, pierdes el dinero.
Ha habido muchas denuncias de estafa, falta de transparencia y opacidad: ¿Qué está pasando?
Están produciéndose impagos reales: muchos promotores no devuelven los préstamos.
Consideramos que se dan casos de corralito interno, ya que el mercado secundario en el que poder vender las participaciones de los afectados a otros usuarios es inexistente en caso de impago generalizado.
A esto se suma el historial de tirones de orejas y multas de la CNMV por mala información del riesgo, conflictos de interés y falta de claridad sobre dónde están exactamente los fondos o las garantías reales.
La nueva marca de Hoursers, Crowpire, se desliga de la anterior, ¿qué puede hacer un inversor atrapado?
Cambiar de nombre no borra la deuda. La reestructuración o el cambio de marca (ej. Crowpire) no extingue los contratos ni la titularidad de los préstamos/sociedades originales.
Se puede demandar al vehículo o promotor deudor, o ir contra la plataforma. En estos casos, hay que estudiar si hay negligencia grave o información falsa imputable a la intermediaria.
En ASUFIN disponemos de asesoramiento legal especializado en fintech y podemos valorar si compensa demandar frente al capital retenido.



