Las principales causas de la obsolescencia programada son el fallo de algún componente de forma repentina, la ausencia de repuestos por estar descatalogados o que dejen de ser compatibles con otros dispositivos, sistemas operativos o última actualización. Y el problema es que este comportamiento poco ético por parte de los fabricantes, es cada vez más frecuente y está más normalizado.
Cada vez que algún dispositivo nos deja de funcionar sin cuestionarnos el por qué compramos otro nuevo, esto supone un gasto de dinero innecesario que afecta directamente a nuestra economía doméstica. Y no sólo esto, sino que ayudamos a contaminar el planeta.
Las formas de combatirla es crear una regulación a nivel europeo, utilizar los productos con sellos que garanticen la ausencia de la obsolescencia programada, como el ejemplo español ISSOP (Innovación Sostenible Sin Obsolescencia Programada) y exigiendo a los fabricantes que aumenten las garantías.

Nuevo abuso de la low cost Volotea: la modificación unilateral de contratos tras la compra es ilegal
El supuesto “compromiso de viaje justo” podría suponer un nuevo abuso a los consumidores por parte de la low cost

Los productos que añaden la etiqueta ‘freidora de aire’ son un 40% más caros que otros con el mismo uso
Tres productos indicados para ‘freír con aire’, como las patatas fritas congeladas, los ‘nuggets’ y otros rebozados, así como las croquetas, elevan su precio un 50%, 37% y 40%

Rescatamos 100.000€ para nuestro socio porque las plazas de garaje que compró a la promotora «no son aptas» para aparcar
El perito del caso determinó que ni con un vehículo pequeño se podía acceder a las plazas de parking, que no se ajustaban a la realidad registral de la escritura

