Los ciberdelincuentes enviaron a la compañía solicitudes de información aparentemente legítimas haciéndose pasar por un organismo público.
Revolut ha detectado un caso de suplantación de identidad en el que un tercero no autorizado utilizó el dominio legítimo de correo electrónico de una agencia gubernamental para realizar solicitudes fraudulentas de información.
En este caso, los ciberdelincuentes no habrían necesitado acceder directamente a los sistemas informáticos del neobanco, ya que consiguieron engañar a la compañía para que facilitara información de determinados clientes de forma voluntaria.
El incidente afecta a 680 personas a nivel global, de las cuales 25 corresponden a España.
La compañía asegura que sus sistemas no han sido comprometidos y que los fondos de los clientes permanecen seguros. Tras detectar la actividad fraudulenta, Revolut bloqueó la dirección utilizada, informó al organismo gubernamental afectado y notificó el incidente a las autoridades correspondientes.
¿Qué datos podrían haberse visto afectados?
Revolut ha señalado que el incidente afecta a un número “muy limitado” de usuarios y asegura que ya ha contactado individualmente con las personas afectadas: «Los sistemas de Revolut y los fondos de nuestros clientes no se han visto afectados. Ya nos hemos puesto en contacto directamente con el reducido número de personas afectadas para informarles de lo sucedido y ofrecerles todo nuestro apoyo», señala el neobanco.
Entre la información que podría haber quedado expuesta señalan fechas de nacimiento, direcciones físicas y de correo electrónico, teléfonos, ocupación y copias de documentos de identidad. También podrían haberse entregado selfies utilizadas durante la verificación, extractos bancarios, IBAN, retiradas de dinero e historiales completos de transacciones.
El caso de Revolut pone de manifiesto los retos de ciberseguridad a los que se enfrenta el sector financiero, especialmente en un contexto de creciente digitalización y expansión de los servicios bancarios.


