El producto estándar, de devolución a un mes, alcanza la TAE más cara desde hace 5 años: superior al 4.000%
Los minicréditos tienen los días contados, si es que se aprueba finalmente la Ley de crédito al consumo, que se tramita en el Congreso, y que pretende imponer una TAE lineal del 4% a todos estos productos que proporcionan liquidez inmediata. Pero hasta entonces, el mercado vive un incremento de precios inaudito, como recoge el VII Barómetro de ASUFIN: la mayor subida desde hace cinco años. El producto estándar, que da 300 euros a devolver en un mes, alcanza este año una TAE del 4.963,02%, un fuerte repunto con relación al 3.417,40%, del año pasado, el mayor de nuestra serie histórica, que comienza en 2021.
A esto se suma que el modelo de urgencia se ha reforzado: el mercado ofrece productos más caros a devolver en menor plazo. Frente a ejercicios anteriores, las entidades que operan en este mercado elevan las cuantías ofrecidas: la media mínima ofrecida se sitúa en 102 euros, frente a los 92 del año pasado, el valor más alto de toda la serie. El importe máximo pasa de 990 a 1.017 euros, también el mayor techo alcanzado.
Frente a estas cantidades, los plazos de devolución caen con fuerza hasta los 12,3 días de media, frente a los 17,2, el valor más bajo de toda la serie. En definitiva, vemos una oferta que se concentra cada vez más en operaciones de devolución inmediata, lo que intensifica la presión sobre el cliente que acude a estos productos.
Por otro lado, seguimos constatando que estamos ante una de las fórmulas de obtener financiación más caras, con diferencia del mercado. Una operación de 300 euros a 30 días cuesta en minicréditos 111,42 euros, con una TAE media del 4.963,02%, frente a los 18,12 euros de una tarjeta de crédito en disposición de efectivo (101,89% TAE) y los 4,62 euros de una tarjeta para compra aplazada (19,97% TAE). Esto significa que el minicrédito resulta casi 49 veces más caro que disponer de esa misma cantidad con tarjeta y hasta 249 veces más caro que financiar una compra equivalente con tarjeta.
Finalmente, los minicréditos siguen manteniendo un riesgo adicional importante: el impago. Las penalizaciones por demora continúan en niveles muy elevados. Lejos de suavizarse, muchas entidades mantienen recargos diarios muy elevados y comisiones fijas, que aunque existan límites máximos, pueden multiplicar de forma extraordinaria la deuda inicial. Así, junto a intereses de demora del 0,80% diario en Vivus, del 1,20% en Wandoo, del 1,40% en Dineocrédito y Dinevo, o del 1,49% en Loaney, aparecen también cargos fijos importantes, como los 30 euros de Moneyman, los hasta 60 euros acumulados de Cashper o los 200 euros para nuevos clientes de Quebueno.
Ley de crédito al consumo
En enero comenzó la tramitación del Anteproyecto de Ley que regulará el crédito al consumo, y que emana de una directiva que ya vamos a transponer con retraso en nuestro país. Con relación al minicrédito, la regulación presentada plantea limitar estos préstamos a un tipo de interés mensual del 4% y una comisión máxima del 5% sujeta a un máximo de 30 euros. Además, el coste máximo de estos créditos no podrá ser superior al de un crédito a doce meses por el mismo importe bajo el régimen general.



