Tras un accidente grave, como el ocurrido en #Adamuz, las familias no solo se enfrentan al duelo y a la preocupación por la salud de sus seres queridos. También surgen muchas preguntas prácticas y jurídicas para las que, a menudo, nadie las ha preparado.
Desde ASUFIN recogemos aquí algunas de las dudas más frecuentes que recibimos, con respuestas generales que pueden ayudar a orientarse en los primeros momentos.
Importante: cada caso tiene sus particularidades. La información que sigue es orientativa y no sustituye el asesoramiento profesional individualizado.
1. ¿Quién paga los gastos médicos y de rehabilitación?
En principio, la aseguradora del vehículo responsable del accidente debe hacerse cargo de:
La asistencia sanitaria derivada del siniestro.
La rehabilitación necesaria.
Otros tratamientos directamente vinculados a las lesiones sufridas.
En la práctica, conviene tener en cuenta que:
Puede haber convenios entre aseguradoras y centros sanitarios, públicos o privados.
Es fundamental conservar informes médicos, facturas y justificantes de todos los gastos relacionados con la atención sanitaria.
No debe darse por hecho que “todo está cubierto” sin una confirmación expresa.
Si existen dudas sobre quién debe asumir determinados gastos o si se están repercutiendo costes que no corresponden a la víctima, es recomendable consultar cuanto antes.
2. ¿Qué pasa si la víctima estaba trabajando o estudiando?
Un accidente grave puede tener un impacto muy importante en la vida laboral o académica:
Bajas laborales prolongadas.
Pérdida del puesto de trabajo.
Necesidad de cambiar de profesión.
Interrupción de los estudios, en algunos casos de forma definitiva.
Retrasos en oposiciones, prácticas o procesos formativos.
Todo ello forma parte del perjuicio económico y profesional que debe valorarse:
Se pueden reclamar pérdidas de ingresos y perjuicios futuros (lucro cesante).
En el caso de estudiantes o personas jóvenes sin ingresos previos, también se tiene en cuenta el impacto en sus oportunidades de desarrollo profesional.
Por eso son tan importantes los informes médicos y económicos que expliquen:
Qué limitaciones deja el accidente.
Qué posibilidades reales existen de volver al trabajo o a los estudios en condiciones similares.
Qué ajustes o renuncias se verán obligadas a asumir las víctimas.
3. ¿Puedo reclamar daños morales, además de los económicos?
Sí. En los accidentes graves se pueden reclamar, junto a los daños materiales y económicos, los daños morales, como por ejemplo:
El sufrimiento por la pérdida de un ser querido.
El impacto psicológico de quedar con secuelas graves.
La afectación en la vida cotidiana y en las relaciones personales.
La legislación y los baremos de tráfico contemplan:
Distintas intensidades y tipos de daño moral.
Diferentes situaciones familiares (cónyuges, hijos, padres, hermanos, etc.).
Circunstancias especiales como la edad o la situación de dependencia.
La cuantía concreta depende de cada caso, pero es importante saber que la indemnización no se limita solo a “gastos y nóminas”: la dimensión humana del daño también cuenta.
4. ¿Necesito un abogado o puedo fiarme de lo que me diga el seguro?
La aseguradora tiene su propio interés económico y su propia interpretación del siniestro.
Por eso, aunque algunos casos sencillos puedan resolverse con la información que facilitan, en accidentes graves como el de #Adamuz es muy recomendable:
Contar con asesoramiento independiente.
Que alguien valore la propuesta del seguro desde el punto de vista de la víctima y su familia.
Entender con claridad las consecuencias de aceptar o no un acuerdo.
5. ¿Qué hago si tengo dudas?
Si tienes dudas, es mejor no quedarte únicamente con la versión del seguro:
Pregunta y pide la información por escrito.
Solicita segundas opiniones.
Acude, si es posible, a asociaciones y profesionales especializados.
En ASUFIN estamos para ayudarte a entender tus derechos y acompañarte en un proceso que, de por sí, ya es bastante duro.
Si tienes dudas, infórmate y pide ayuda profesional. No tienes por qué afrontarlo sola. #Adamuz



