La red ferroviaria española, incluyendo las líneas de alta velocidad (AVE) y los servicios de cercanías, está viviendo una situación crítica que afecta directamente a los viajeros. Los recientes accidentes en Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona) han evidenciado problemas de seguridad y de mantenimiento que prolongan los tiempos de viaje y obligan a limitar la velocidad en varias rutas clave, como la línea Madrid–Barcelona. Estas medidas, necesarias para garantizar la seguridad, han reducido el número de trenes disponibles y alterado los horarios habituales, generando malestar entre los pasajeros.
Al mismo tiempo, algunos operadores han modificado sus políticas de compensación por retrasos derivados de estas medidas. Desde ASUFIN recordamos a los usuarios que siguen teniendo derechos a reclamar indemnizaciones cuando los servicios no se prestan correctamente. La protección de los viajeros no puede depender de la buena voluntad de las empresas: es un derecho legal que debe cumplirse y respetarse.
La raíz de estos problemas no es reciente. La falta de inversión suficiente en infraestructuras ferroviarias durante años ha dejado al sistema vulnerable ante incidentes y fallos técnicos. Sindicatos y asociaciones reclaman medidas urgentes para garantizar la seguridad y la fiabilidad del servicio, mientras los usuarios sufren las consecuencias de décadas de abandono. Desde ASUFIN insistimos en que el Gobierno tiene la responsabilidad de actuar de manera efectiva y de proteger a los viajeros, asegurando que puedan desplazarse con seguridad, puntualidad y con derecho a compensaciones cuando corresponda.
Si estás viviendo una situación similar, o acompañas a alguien que la está viviendo, puedes contactar con ASUFIN para recibir orientación.



