Cuando ocurre un accidente grave, como el de #Adamuz, el foco se pone —con razón— en el impacto humano: vidas truncadas, familias destrozadas y proyectos de futuro que se rompen de un día para otro.
Pero junto a ese dolor inmenso, se abre un proceso largo y complejo con aseguradoras, informes, propuestas de indemnización y trámites legales. En ese escenario, es fácil que las víctimas y sus familias se sientan desbordadas y, a veces, presionadas.
Desde ASUFIN queremos recordar algo fundamental:
no se trata de “favores” de las aseguradoras, se trata de derechos.
- Derecho a una información clara y completa
Las víctimas y sus familias tienen derecho a:
- saber qué seguros intervienen (vehículo, ocupantes, pólizas colectivas, Consorcio, etc.),
- conocer qué coberturas tiene cada póliza y en qué condiciones,
- recibir explicaciones en un lenguaje comprensible, no solo en jerga técnica.
Ninguna familia debería firmar un documento sin haber entendido previamente:
- qué le están ofreciendo,
- qué consecuencias tiene aceptar o no,
- y si esa propuesta cierra o limita futuras reclamaciones.
La información clara y completa no es un gesto de buena voluntad: es un derecho básico.
- Derecho a elegir abogado y peritos de confianza
En muchos casos, las aseguradoras ofrecen:
- sus propios servicios jurídicos,
- y sus propios peritos médicos o valoradores.
Esto puede ser una opción, pero no es la única, ni las víctimas están obligadas a aceptar solo esa vía.
Las personas afectadas tienen derecho a:
- elegir su propio abogado, que defienda exclusivamente sus intereses,
- contar con peritos médicos, psicológicos y económicos independientes,
- contrastar los informes que les presentan las compañías.
Esta independencia es especialmente importante cuando:
- hay secuelas graves,
- hay que valorar el impacto a largo plazo (trabajo, estudios, necesidad de cuidados),
- se están negociando acuerdos de gran trascendencia para el futuro de la familia.
- Derecho a una indemnización por daños personales, morales y materiales
Las víctimas y sus familias no solo sufren daños físicos o materiales. También hay:
- daño moral (dolor, sufrimiento, pérdida de calidad de vida),
- pérdida de ingresos presentes y futuros,
- gastos extraordinarios (rehabilitación, apoyos, adaptaciones, desplazamientos, etc.).
La ley establece criterios y baremos para valorar estos daños, pero su correcta aplicación requiere:
- tiempo,
- informes serios,
- y, a menudo, negociación.
La indemnización no “compensa” el daño humano, pero es una forma de:
- reconocer la injusticia sufrida,
- y dar recursos para afrontar un futuro que nunca será igual al que se esperaba.
- Derecho a que se respeten los tiempos de duelo (sin presiones)
Tras una tragedia como #Adamuz, es habitual que:
- lleguen ofertas de acuerdo relativamente pronto,
- se insista en que “es mejor cerrar el tema cuanto antes”.
Pero el duelo, la comprensión de lo ocurrido y la valoración del daño no siguen el mismo calendario que los intereses económicos.
Por eso, las víctimas y sus familias tienen derecho a:
- no ser presionadas para firmar con prisas,
- tomarse un tiempo razonable para buscar información y asesoramiento,
- decidir si la propuesta que tienen delante es justa o no.
Firmar un acuerdo sin haber podido procesar mínimamente lo sucedido, sin entender los términos ni haberlo contrastado, puede condicionar el resto de la vida.
- El compromiso de ASUFIN
Desde ASUFIN defendemos que estos derechos:
- no se queden solo en el papel,
- y se respeten especialmente en casos de accidentes con un impacto tan devastador como el de #Adamuz.
Nuestro compromiso es:
- acompañar a quien lo necesite,
- explicar de forma comprensible qué opciones existen,
- y ayudar a que víctimas y familias no se sientan solas frente a aseguradoras y burocracia.
La ley establece criterios y baremos para valorar estos daños, pero su correcta aplicación requiere:
- tiempo,
- informes serios,
- y, a menudo, negociación.
La indemnización no “compensa” el daño humano, pero es una forma de:
- reconocer la injusticia sufrida,
- y dar recursos para afrontar un futuro que nunca será igual al que se esperaba.
- Derecho a que se respeten los tiempos de duelo (sin presiones)
Tras una tragedia como #Adamuz, es habitual que:
- lleguen ofertas de acuerdo relativamente pronto,
- se insista en que “es mejor cerrar el tema cuanto antes”.
Pero el duelo, la comprensión de lo ocurrido y la valoración del daño no siguen el mismo calendario que los intereses económicos.
Por eso, las víctimas y sus familias tienen derecho a:
- no ser presionadas para firmar con prisas,
- tomarse un tiempo razonable para buscar información y asesoramiento,
- decidir si la propuesta que tienen delante es justa o no.
Firmar un acuerdo sin haber podido procesar mínimamente lo sucedido, sin entender los términos ni haberlo contrastado, puede condicionar el resto de la vida.
- El compromiso de ASUFIN
Desde ASUFIN defendemos que estos derechos:
- no se queden solo en el papel,
- y se respeten especialmente en casos de accidentes con un impacto tan devastador como el de #Adamuz.
Nuestro compromiso es:
- acompañar a quien lo necesite,
- explicar de forma comprensible qué opciones existen,
- y ayudar a que víctimas y familias no se sientan solas frente a aseguradoras y burocracia.
Si estás viviendo una situación similar, o acompañas a alguien que la está viviendo, puedes contactar con ASUFIN para recibir orientación.



