Todavía con el impacto reciente de un nuevo accidente ferroviario, volvemos a lamentar una tragedia que nunca debería repetirse.
No podemos normalizar estos hechos ni aceptar que la seguridad dependa de la suerte o de titulares que duran un día. La seguridad de quienes viajan debe ser una obligación permanente.
- Mantener infraestructuras y trenes en condiciones óptimas de seguridad.
- Cumplir y hacer cumplir, sin excepciones, las normas de circulación y los tiempos de descanso del personal ferroviario.
- Revisar con transparencia qué ha fallado en cada siniestro y qué medidas reales se van a adoptar para evitar que vuelva a ocurrir.
Detrás de cada accidente hay personas, familias y proyectos truncados. No son cifras ni estadísticas.
La prevención es la primera defensa. Las respuestas tardías, las indemnizaciones o las promesas posteriores nunca compensan una vida perdida.
Desde ASUFIN reiteramos nuestro compromiso con la seguridad y con la necesidad de poner a las personas en el centro.
Si has resultado afectado o tienes dudas sobre tus derechos como usuario, ofrecemos orientación independiente y especializada. Contar con apoyo desde el primer momento ayuda a evitar acuerdos perjudiciales y a garantizar que las reclamaciones se hagan con todas las garantías, siempre al margen de las aseguradoras.



