El Santander condenado por el Juzgado Mercantil de Bilbao

Nueva sentencia a favor de una pyme en proceso concursal

Gracias al Diario Concursal hemos conocido una nueva sentencia condenando al Santander por el caso de los SWAPS. En esta ocasión, la Sentencia del Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Bilbao de 15 de marzo de 2010 (D. ANER URIARTE CODÓN) declara la nulidad de un contrato de permuta financiera o tipos de interés por error en el consentimiento derivado de la oscuridad de sus cláusulas que impedía conocer el auténtico contenido de dicho contrato.

La resolución judicial la ha aportado Fernando Gómez Martín al Diario Concursal en el que se dan más detalles de la misma. Es interesante para las pymes pues trata, entre otras cosas, acerca del cobro del SWAP en una situación de concurso de acreedores. El Santander canceló anticipadamente el SWAP a partir de la situación concursal del cliente. El cliente se defiende argumentando el error y vicio en el consentimiento pues, una vez más, contrató dicho producto en la creencia de que se trataba de un seguro contra las subidas de tipos de interés. El juez considera que en el juicio el Santander no aclaró nada «… sobre el funcionamiento del contrato, nada dice sobre la información parcial denunciada de contrario (podría haberse traído a juicio al director de la sucursal señalado para que nos aclarara la cuestión), nada dice sobre las firmas controvertidas, y nada, absolutamente nada, aclara sobre las cuentas, cálculos y métodos seguidos para concretar su crédito. En su defensa se limita a decir que el contrato se hizo con una sociedad mercantil que operaba en el mercado, que estaba suficientemente informada, y que mientras hubo ganancias no se denunció» y continúa alegando que «Llegado el concurso, se opera el vencimiento anticipado por causa imputable al cliente, por el hecho de la insolvencia (sin que se requiera ningún tipo de incumplimiento específico del contrato); y se calculan, a través de un método que este Juzgador no acierta a comprender, unas cantidades adeudadas de importancia (se reitera, cuando se había modificado el producto buscando la modalidad más favorable al cliente). Es decir, y este es un dato clave del asunto, a través de todo este sistema financiero complejo, y a partir de una evolución normal de los índices bancarios en el marco de la actual crisis (como hecho notorio en los últimos años en los que se han venido a cumplir las expectativas macroeconómicas previstas desde el inicio de la crisis), lo que se vendió como un producto para asegurar determinados riesgos financieros, se acaba convirtiendo en unas pérdidas que en el presente caso rebasan ligeramente la cantidad nada desdeñable de 150.000 euros. Y así, sin saber bien la razón, donde existía un producto seguro, tenemos una apuesta de riesgo (extremo que se concreta en el momento en que surgen pérdidas para el cliente); sin que por la entidad bancaria se ponga de manifiesto qué capital o activo concreto puso en riesgo en toda esta operación.»

Por todo ello, el juez «procede desestimar la demanda principal, estimar la reconvención declarando la nulidad de los contratos , y determinar que no existe crédito ordinario, ni contingente sin cuantía propia».

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NOTA: Este post ha sido modificado pues, en un principio y por error, pensamos que la sentencia era contra Bankinter. Una vez que tuvimos acceso a la sentencia completa, comprobamos que se trataba del Santander. ? descargar Sentencia completa